Una búsqueda “arriesgada” en Google:
Hace unos dÃas, descubrà escandalizada la primera cana de mi compañera de trabajo. Desde mi ordenador la avisté, entre el flequillo negro como el carbón, tan blanca, tan resplandeciente… Lo que más me sorprendió fue su entereza. Supo encajar el golpe con toda la dignidad del mundo. Esbozó una sonrisa tÃmida a la par que yo, inoportuna de mÃ, grité: ¿No vas a llorar?
A lo que sólo puedo responder con una imagen…de un metrosexual:

