Extraído de “Rimas y Leyendas” de Gustavo Adolfo Bécquer.

La noche de Difuntos me despertó, a no sé qué hora, el doble de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo. ¡Imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca, y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato, me decidí a escribirla como, en efecto lo hice.

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Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.
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Ese monte que hoy llaman de las Ánimas pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla, que así hubieran sabido solos defenderla como solos la conquistaron.
Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte. [……..] Los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, pese a las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas.[……]
La proyectada expedición se llevo a cabo. No se acordaron de ellas las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres; los lobos, a quieres se quiso exterminar, tuvieron un sangriento festín. […….]
Desde entonces dicen que, cuando llega la noche de Difuntos, se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas las huellas de los descarnados pies de los esqueletos.
[…………………..]
- ¡Se ha perdido! Y ¿dónde?
- ¡En el monte de las Ánimas! -murmuró palideciendo y dejándose caer sobre el sitial-, ¡en el monte de las Ánimas!

Ahora el resto os toca a vosotros, seguro que tenéis el libro por casa, en alguna edición vieja, es una leyenda de sólo 6 páginas, así que nada mejor que esta lectura de mesilla para antes de dormir.

2 Respuestas para “El Monte de las Ánimas”

    Yo creo que esto lo lei una vez cuando aun iba al instituto pero…
    casi que mejor me espero a que Papi Pel lo saque en los estrenos de cartelera no? :)
    ¡ Los libros son pa pobres!
    Aunque 6 paginas…. justo en el humbral.
    Haré un esfuezo.

    [Cambio coca-cola si alguien me cuenta las 3 primeras]
    [Las siguientes ya las terminaría yo para no faltar a mi palabra :)]

    Acepto! Yo te cuento las 3 primeras a cambio de una cocacola :P
    Por cierto, si lo has leído, eso son casi 2 páginas de las 6…tampoco es tanto. L averdad es que la primera vez que me leí esa leyenda, acabé con las uñas agarradas al libro, cuanta tensión, por Dios…me gustó mucho, y por eso no he podido evitar postearlo.

Tu honorable comentario has de poner xD